Salsa de tomate casera: aprende a hacerla de forma saludable
¿Sabías que preparar una salsa de tomate casera puede ser más saludable que consumir ya preparadas y procesadas?
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Esto se debe a que la salsa de tomate del mercado tiene muchos aditivos y conservantes, que no necesariamente son buenos para nuestra salud.
Estos pueden incluir colorantes, espesantes, saborizantes y otros químicos que pueden ser perjudiciales para la salud en grandes cantidades.
Además, muchas salsas de tomate preparadas tienen un alto contenido de azúcar y sodio, lo que puede provocar problemas de salud como diabetes, obesidad, presión arterial alta y problemas cardíacos.

Receta de salsa de tomate casera
Ahora aprendamos a preparar una salsa de tomate casera, comenzamos por separar los siguientes ingredientes:
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- 15 tomates muy rojos, picados;
- 1 taza de agua;
- cebollino;
- albahaca;
- 3 hojas de laurel;
- 2 cucharadas de aceite;
- 1 cebolla médica picada;
- sal a gusto;
- Pimienta al gusto;
- ½ taza de azúcar;
- Ajo machacado.
Comienza colocando el tomate picado y el agua en una licuadora, licuando todo hasta que el tomate esté completamente disuelto y reserva.
En una sartén a fuego medio agrega el aceite, el ajo, la cebolla y espera a que comience a dorarse. Cuando comience agrega también la salsa de tomate.
No olvides sazonar con sal, pimienta y un poco de azúcar, en esta etapa es necesario mezclar bien hasta que todos los ingredientes estén completamente diluidos.
Agrega las hojas de laurel y deja cocinar a fuego lento durante unos 20 minutos para que tome sabor.
Una vez transcurridos los 20 minutos, agrega la albahaca y el cebollino, que son opcionales, y cocina por otros 5 minutos.
Una vez hecho esto, tu salsa de tomate casera estará lista para consumir en su versión saludable y deliciosa. Se puede utilizar en lasaña, espaguetis a la boloñesa y muchos otros platos.
Además, puedes controlar los ingredientes y la cantidad de sal para adaptarlos a tus preferencias dietéticas. Es una base versátil para muchas recetas deliciosas.
Muchas personas se arriesgan a agregar también aceite de coco, además de nuez moscada, un ingrediente que realzará el sabor y le dará un toque especial a tu preparación, con su sabor más distintivo utilizado en varios platos diferentes.
¿Cómo conservar la salsa?
Más que saber preparar una receta de salsa de tomate casera, es necesario saber cómo mantenerla fresca y segura para que pueda consumirse por períodos de tiempo más prolongados.
Y el primer paso es dejar enfriar la salsa, llevándola a temperatura ambiente para que no se condense dentro del recipiente.
Hablando de envases, la elección es clara: debe ser un recipiente hermético, de vidrio o plástico, con tapa bien cerrada.
Asegúrese de que el recipiente sea apto para uso en congelador o refrigerador, dependiendo de cuánto tiempo planee almacenar la salsa.
Antes de guardarla, etiquete la salsa con la fecha en que se preparó para saber cuánto tiempo ha estado almacenada.
El lugar para guardarlo dependerá de tu nivel de consumo, si lo consumes dentro de los 10 días lo ideal es guardarlo en el frigorífico. Pero si vives solo, por ejemplo, lo ideal es separarlo en recipientes más pequeños y congelarlo.